SIMPLIFICA Y CRECE 

Organízate para tu crecimiento personal

Organízate para crecer - AorganiZarte

Nuestro crecimiento interior como individuo es básico para ser más felices. A medida que vamos mejorando como personas en aspectos que pensamos podemos trabajar más y mejor, crecemos y nos vamos sintiendo más a gusto con nosotros mismos. Y a la vez esto nos impulsa a seguir creciendo. Y si seguimos creciendo, sentimos que vivimos una vida con más sentido. Vivir sin crecer es un poco como no vivir, no sentirnos plenos. Es por ello que debemos simplificarnos la vida para, también, tener el tiempo y la energía de cuidar nuestro crecimiento interior.

Cambiar para crecer

Los cambios que decidimos realizar en nuestra vida  para sentirnos mejor no tienen un final. Normalmente son cambios que requieren una evolución continua si queremos sentirnos felices en el largo plazo.  Todos hemos experimentado cambios, algunos radicales que han sido como el paso de un gigante, y otros de pequeños como los pasos de un bebé. Pero todos ellos han sido necesarios para acercarnos a los objetivos de cambio que nos marcamos.

 

Para crecer como personas ,sobretodo, cuentan los pequeños pasos de bebé que podemos dar en el día a día. Es la suma que los pequeños pasos que nos van a llevar a realizar los grandes cambios.

Decide hacia dónde quieres crecer

Simplificando nuestra vida de lo superfluo, veremos más claro qué aspecto de nuestro crecimiento personal queremos trabajar. Y este aspecto debemos asociarlo con la cantidad de satisfacción que conllevará este cambio. Puede ser el convencimiento de que queremos sentirnos saludables y con energía, ello nos llevará a adquirir unos hábitos de alimentación y de ejercicio físico que consolidaremos y nos harán sentir bien. 

 

Puede ser la  motivación de reunirnos con aquél grupo de nuevos amigos de un club de lectura, personas muy cultas e interesantes cuya compañía nos hace sentir que nos enriquecemos, que  hará que dediquemos menos tiempo a ver la televisión sin sentido y a cultivarnos con lecturas escogidas que nos harán comprender mejor la realidad.

 

Piensa bien en lo que de verdad te importa y en qué tipo de persona quieres ser por la satisfacción que te proporcionará llegar allí. Cuando estés convencido de su importancia, te será más fácil empezar.

Entrar en acción

Si me hubieran dicho a mí que iba a poder diseñar páginas web o editar videos hace tres años, hubiera pensado que estaban locos. Veía este tipo de actividades "tecnológicas" como algo completamente alejado de mi forma de ser y de mis gustos. Pero con la ayuda de mi socia Silvia y la paciencia de su santo marido, me convencí al final de que sí, igual podría contribuir a este blog, y que además podría aportar alguna cosa.  Mirando atrás, el no haber tirado la toalla entonces y haberme atrevido a dar el primer paso me produce la satisfacción de poder dedicarme  de forma bastante autónoma a muchas cosas relacionadas con organización y con la música que  nunca antes hubiera pensado que pudiera conseguir. Siento que he crecido en estos aspectos, y sigo dando pasos cada día por que esto es un viaje sin final.

 

La clave fue empezar a aprender lo más esencial,  y dar los primeros pasos con paciencia y constancia. Es el primer pasito lo que necesitas para empezar a cambiar. Primero el convencimiento de que ese cambio de aportará satisfacción y a continuación ése pequeño primer paso. Una vez lo tomes, lo demás viene más fácil porque ya empiezas a experimentar la satisfacción y el orgullo de haberlo iniciado. 

 

Igual queremos crecer como padres: Si lo que quieres es mejorar la comunicación con tu hijo adolescente que parece atascada, haciendo un pequeño acercamiento a sus aficiones un momento cada día sin juzgar, sólo interesándote, ya puede provocar una reacción  de apertura por su parte que no esperabas. Un  poco más de conversación al día siguiente ya vendrá natural.

 

Si quieres aprender un nuevo idioma y empiezas una noche antes de acostarte a escuchar un tutorial a través de una aplicación y ya aprendes un par de frases, la noche siguiente estarás animado por que ése día sumarás dos más, y ya serán cuatro frases las que conocerás en esa lengua.

Seguro que todos tenemos aspectos en los que queremos crecer. Empecemos a caminar... ¡Ya!

Y una vez caminemos no dejemos de dar pasos. Es la constancia de cada día lo que hará que cambiemos nuestras vidas. Parece complicado y lento al principio, pero a medida que vayamos disfrutando la satisfacción que ese cambio comporta ya no podemos dejar de crecer. Es ese crecimiento lo que nos hace sentir vivos. 

 

Nos encantaria que nos explicarais alguna experiencia de crecimiento. ¿Os costó dar el primer paso? ¿Qué os ha animado a continuar? Compartir vuestras experiencias, y... ¡crezcamos juntos!

Escrito por Beth Comabella

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