NO SOMOS PERFECTAS

Es suficiente con intentarlo

Silvia Llorens y Elisabeth Comabella - AorganiZarte

El otro día, tras publicar uno de nuestros artículos, una amiga me comentó que le parecía que éramos un poco idealistas. ¿Idealistas? Me dejó pensando, la verdad, porque nunca quisimos dar esa impresión. ¿Le parecerá a la gente que vivimos en otro mundo? ¿Que ser organizado es un imposible? ¿O daremos la impresión de querer alcanzar la perfección cuando la perfección completa no existe?

 

Así que he decidido que hoy os vamos contar cómo somos de imperfectas y que, para evitar todas esas imperfecciones, decidimos un día intentar ser más organizadas...

No somos perfectas, ni muchísimo menos. ¿No os ha pasado en algunas ocasiones que os planteáis un reto que va a durar un tiempo (una dieta, por ejemplo) empezáis un lunes y para el jueves, ha sucedido algo que te ha hecho ir para atrás y … tiras la toalla?. Pues a nosotras si. Nos sucede como a cualquiera. 

¿Qué es la filosofía del Todo o Nada?

Es el gran enemigo de la vida organizada. Decides organizar tu armario, lo mantienes una temporada impecable pero un día se cae una camisa de la percha, los zapatos aparecen desparejados o unas camisetas hechas un reguño  ¡y ale! ¡Todo al garete! ¡Paso de del armario! Y en un par de días todo vuelve a su ser anterior porque “¡O lo tengo siempre impecable o paso de organizarlo nunca más!” 

 

A nosotras nos pasa de vez en cuando. Somos humanas. Y muchas veces nos encontramos en alguna de esas circunstancias. 

¿Qué nos sucede? ¿Por qué Todo o Nada?

Entendemos perfectamente esa forma de pensar. O está siempre perfecto o ni me molesto ya y lo dejo que esté hecho un desastre. Pero nunca un punto intermedio. O me pongo a dieta estricta o lo dejo y ya, ¿para qué? Vuelvo a comer como una loca sin parar. Empiezo a ir al gimnasio y llevo buen ritmo, pero un día dejo de ir y, entonces, ¿para qué? Ya dejo de ir para siempre porque he fallado un día. Todo esto lleva a una enorme frustración y a pensar que no somos capaces de alcanzar nuestro objetivo.

 

Pero ¿Cuál es el objetivo? ¿Hacerlo a la perfección o simplemente hacerlo?  Lo queremos hacer a la perfección porque nos hemos puesto unos objetivos demasiado ambiciosos. Ese deseo volverá. Volveremos a querer adelgazar, volveremos a querer estar en forma y volveremos a querer tener la casa hiper organizada. Todo a la perfección. Y un día volveremos a caer en la tentación de dejarlo porque un día hemos fallado. Y volverá la frustración. Un círculo vicioso … ¡pero que se puede romper!

Mantener un equilibrio

¿Dónde está la clave? ¿Por qué hay gente que consigue mantener en el tiempo sus retos? La clave está en la moderación, en ponernos objetivos realistas y en levantarnos cada vez que nos caigamos. No es tan difícil. Es cuestión de APRENDER A ACEPTAR LA IMPERFECCIÓN.

 

Si me pongo a dieta y llevo una semana siguiéndolo a rajatabla pero un día salgo a cenar y caigo en la tentación de tomarme un buen postre (de esos bombazos que luego la culpabilidad te persigue toda la noche) al día siguiente vuelvo a mi ritmo anterior. No desayuno un par de croissants sólo porque anoche me pasé en la cena. 

 

Si llevo un mes manteniendo la despensa muy organizada y de pronto aparece con todo descolocado, no tiro la toalla. Vuelvo organizarlo en cuanto tenga un rato (o en el momento lo coloco como puedo) y vuelvo a mi rutina de mantenerlo sólo destinando 10 minutos. No me espero hasta que el caos es tal que tengo que estar una hora y media organizándolo. Aunque esté sólo al 50% de mi objetivo.

 

Y lo importante es sentirme bien con esa “imperfección”.  Aprender a decirme a mí misma que no pasa nada porque esté un poco desorganizado ya que voy a volver a organizarlo de nuevo y voy a volver a la senda que me marqué sin sentirme culpable. Suceden cosas que nos hacen caer en la desorganización. El estrés, un día estás más cansada, otro día los niños lo dejan todo tirado cuando tú lo tenías perfecto ... Siempre hay algo que nos hace desviarnos de nuestro objetivo.

Más fácil decirlo que hacerlo

Es cierto que no es fácil aceptar las cosas hechas a medias. Pero como decía Sheryl Sandberg (Vicepresidenta de Facebook) “mejor hecho que perfecto”. Mejor dedicarle 5 minutos y que esté más o menos bien, que esperar a que todas las estrellas y planetas confluyan y entonces hacerlo perfecto. Eso ya sabes que no va a llegar nunca. Prefiero dar tres pasitos "pa' alante" y uno "pa' atrás" que ir marcha atrás del todo.

 

La duda que me entra a veces es saber dónde está ese 50%.  Dónde es suficiente para sentir que el objetivo está razonablemente cumplido. Dependerá de la necesidad. Habrá cosas que necesiten estar más perfectas que otras. Puedo vivir con un cajón razonablemente ordenado aunque no perfecto, pero no puedo ir a una reunión con una camisa recién sacada de la secadora y totalmente arrugada. Tengo que plancharla para que quede bien, casi perfecta. Si el cuello queda arrugado voy a dar una mala impresión. 

 

No pasa nada porque un día me acueste sin haber recogido la cocina. No es un drama, pero intentaré que no sea todos los días porque disfruto del placer que me produce levantarme por la mañana y ver la cocina recogida.

 

No pasa nada porque un día me acueste sin quitarme el maquillaje. No se me va a caer la piel a tiras. Pero no quiere decir que porque un día no me desmaquille vaya a dejar de hacerlo para siempre. Al día siguiente volveré a echarme todos mis potingues antes de dormir.

 

No pasa nada porque esta semana no lleve mi Lista de Tareas completa. Pero intentaré por la noche tener lista la de mañana. He dicho ¡Lo intentaré! Si no, no pasa nada. Volveré a intentarlo de nuevo. No dejaré ya definitivamente de organizar mi lista de tareas para siempre. Hay que volver cuanto antes para no perder los buenos hábitos ya que las rutinas cuesta imponerlas.

 

Así que este mensaje lo dedicamos a todas aquellas y aquellos que pensáis que somos perfectas porque lo que contamos de esa impresión. Ni nuestra casa está perfecta, ni nuestra lista de tareas está siempre al día, ni nuestras cenas están siempre perfectamente planificadas. Pero conocemos la manera para que todo esté bien organizado e intentamos cada día lograrlo, aunque no siempre lo consigamos. Y os animamos a no tirar la toalla en aquellos momentos en que os den ganas de daros por vencidos. ¡No! Levantaos, pensad en las consecuencias que tendrá el no retomar el buen camino, en dejar que esas tentaciones en las que se caen (porque somos humanos) os hagan claudicar definitivamente. ¡Seguid después del tropiezo!

Silvia Llorens - AorganiZarte

Escrito por Silvia Llorens

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Comentarios: 2
  • #1

    Izaskun (viernes, 20 mayo 2016 15:31)

    Totalmente de acuerdo Silvia!!!

  • #2

    Gilberto (lunes, 23 mayo 2016 01:02)

    Me parece buenos comentarios
    ..no hay perfectos. La organización esvun proceso de todos los días con altos y bajos....lo importante es continuar intentando una y otra vez.