EMPAREJA HÁBITOS

Otra estrategia para formar buenos hábitos

Siguiendo con nuestro propósito este año de formar nuevos y buenos hábitos, ya hemos visto lo que hay que hacer para formar la base,  que esos hábitos se interioricen y hemos empezado a analizar las principales estrategias para que se asienten como que sea conveniente y que lo anotes en el calendario.  Hoy quiero contarte una estrategia que, a veces, por muy obvia que parece, no nos damos cuenta que es una buena estrategia y que nos sirve para formar muchos buenos hábitos. A lo mejor ya lo haces sin querer en algún hábito que ya tienes muy interiorizado. ¿Por qué no replicarlo para otros hábitos que te cuestan más?

 

Es la estrategia para emparejar hábitos. Efectivamente, emparejar quiere decir de dos en dos, ¡como los calcetines! ¿No te has puesto nunca a hacer ejercicio mientras ves tu programa favorito en la tele? Ahí estás emparejando dos hábitos: ver tu programa favorito que te relaja y te pone de buen humor y hacer ejercicio, algo que te da mucha pereza, probablemente, pero que si lo haces viendo la tele no te cuesta tanto. Esto es lo que hoy quiero contarte. Emparejar hábitos.

¿Que es emparejar hábitos?

Siempre nos han dicho que no es bueno hacer dos cosas a la vez, que debemos enfocarnos en una sola cosa para hacerla bien.  Y es cierto. Sin embargo, hay ocasiones en que es necesario hacer dos cosas simultáneamente para formar buenos hábitos. Una no debe ir sin la otra. Tomarte una medicina cada día cuando te vas a tomar el café en el desayuno y así no se te olvida. Hacer ejercicio en  la cinta de correr mientras lees el periódico y no puedes leer el periódico si no estás caminando. Si te propones comenzar a formar un hábito es bueno encontrar otro que te ayude a obligarte a cumplirlo.

No se trata tanto de premiarte, sino que te obligas a que si quieres hacer una cosa que haces habitualmente tienes que hacer la otra obligatoriamente al mismo tiempo .

  • No puedes ver tu programa favorito si no estás haciendo tus ejercicios. ¿Que te encuentras mal y no te sientes con ganas de hacer tus ejercicios pero sí tienes ganas de ver Juego de Tronos? ¡NO! No puedes ver Juego de Tronos si no haces al mismo tiempo tus ejercicios, porque ambos hábitos tienen que ir emparejados. Así es como te lo has propuesto y lo tienes que cumplir.
  • Que vas a comprar el pan en tu panadería favorita y está un poco lejos. Pues vas andando y así cumples con tu rutina de caminar media hora cada día. Y no puedes ir a por el pan, en tu lugar favorito que es mucho más rico, si vas en coche.
  • Que viajas mucho y nunca tienes tiempo de leer. Intenta crear el hábito de leer siempre en el avión en lugar de sacar el ordenador o verte una película. 
  • Que prefieres ver la tele antes que hacer las tareas de la casa. Aprovecha para hacer un montón de tareas en casa durante el corte publicitario. No te imaginas la cantidad de cosas que se pueden hacer en casa en 15 minutos que es lo que suelen durar los anuncios. Por ejemplo, limpiar dos o tres ventanas que las ves diariamente y no soportas la huellas que tienen, pero no haces nada por evitarlo.
  • Si cada vez que vas a otro lado de la casa llevas algo en la mano para colocarlo en su sitio siempre relacionaras el pasearte por la casa con devolver algo a su lugar. Se convertirá en un hábito en muy poco tiempo y evitarás hacer viajes extras. O simplemente acercarlo a su lugar aunque no lo guardes del todo. ¡Es lo que siempre se ha llamado "Aprovechar el viaje"!
  • Incluso, cuando le cojas el gusto conseguirás hacer hasta tres. Por ejemplo, mientras sacas al perro, haces ejercicio y escuchas un podcast de esos que vas dejando para un momento mejor y nunca tienes tiempo de escuchar.

Esta estrategia sirve también para deshacerte de ese mal hábito que no consigues quitarte.  Nunca ves a tu amiga del alma y te sientes culpable. ¿Pero si no tienes tiempo ni siquiera para salir a caminar como vas a salir con una amiga? Emparéjalo. Queda con tu amiga para salir a caminar juntas. No solo harás ejercicio que es importante. Estarás reforzando tu amistad con esa persona que es aún mucho más importante y gratificante.

 

La cuestión es identificar el problema, y una vez que has dado con el hábito que quieres implantar buscarle otro hábito para emparejarles. Pero lo fundamental es que tenga sentido para uno mismo. Sólo tú eres capaz de discernir qué acciones son las que deseas reforzar y que se conviertan en hábitos que surjan de manera natural. Como si lo llevaras haciendo toda la vida.

 

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